¿Cómo trabajo?

¿Quién soy? Mi método

Mi enfoque es humanista sistémico, y mi forma de abordar el trabajo es afrontar el conflicto que sucede aquí y ahora. Y, desde la punta del iceberg, ir bajando hasta la parte más profunda. Es decir, desde lo que es un problema para ti hoy hasta las razones por las que existe ese problema a través de la historia de tu vida. Porque todos somos una historia que nunca se ha dejado de escribir y todo lo que nos pasa tiene un porqué.

Cada caso es único, pero yo lo abordo desde dos teorías diferentes:

Teoría del apego

Abordaje sensorio motor​

Abordaje EMDR

Teoría del apego

“La confianza es la base de una personalidad estable y segura”.

John Bowlby

La Teoría del Apego se basa en la idea de que repetidas interacciones positivas van a configurar en la persona una percepción de seguridad en el mundo, y la confianza de merecer el amor y el apoyo de otras personas. Por el contrario, interacciones tempranas traumáticas afectarían de manera importante en el desarrollo general de la persona y en la manera en que se vincula con los demás.

Es imprescindible conocer el tipo de apego de origen y el actual para saber cómo la persona se vincula a los demás, el rol que adquiere en sus relaciones, así como qué estrategias de afrontamiento ha utilizado en diferentes momentos de su vida y en la actualidad.

Abordaje sensorio motor

“Las palabras pueden engañar, pero el cuerpo y su memoria nunca mienten”.

Eva Solanas

En los años que me he dedicado a la psicología clínica, he observado que prestar atención al cuerpo, a los movimientos, a la postura, a los gestos… Es crucial para ayudar a los pacientes. Porque el cuerpo también se ve afectado por los conflictos del día a día, generando síntomas que pueden dificultar el procesamiento emocional y cognitivo.

La inteligencia del cuerpo es un recurso que no se suele aprovechar en la psicoterapia, aunque la “narrativa somática”, lo que nos dice el cuerpo, es sin duda más significativa que la historia contada por las palabras. Por eso no podemos ignorar el cuerpo como objeto de la acción terapéutica ya que esa omisión nos priva de una vía de acceso vital al autoconocimiento y al cambio.

Abordaje EMDR

“El sufrimiento puede ser transformado no solo en arte, sino también en vida”.

Francine Shapiro

La terapia EMDR está avalada por la Organización Mundial de la Salud y las Guías Clínicas Internacionales para el tratamiento del trauma. Se basa en la comprensión del efecto de las experiencias vitales adversas y traumáticas sobre la patología y en el procesamiento de dichas experiencias a través de procedimientos estructurados que incluyen movimientos oculares u otras formas de estimulación bilateral. Su aplicación se ha extendido a un amplio rango de problemas clínicos, desde depresión, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno límite de personalidad, trastorno bipolar, adicciones, etc. También está recomendado en el tratamiento de las dificultades emocionales causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto, desde fobias, ataques de pánico, muerte traumática y duelos o incidentes traumáticos en la infancia hasta accidentes y desastres naturales.